¿Por qué se pone el anillo de compromiso en el dedo anular?

Existen muchas historias del porque se pone en este dedo, pero las más famosas provienen de los antiguos chinos y de los antiguos romanos.

14 de febrero de 2013
Un anillo de matrimonio.



Redacción | México DF
¿Alguna vez te has preguntado por qué el anillo de compromiso, o el de bodas, se lleva en el dedo anular? Pues nosotros también, así que nos pusimos a investigar y hoy en este día tan romántico te vamos a contar las historias más creíbles y convincentes, sólo como dato curioso o para que sepas las razones a la hora de entregar el anillo, o por si te dan uno.

Existen muchas historias del porque se pone en este dedo, pero las más famosas provienen de los antiguos chinos y de los antiguos romanos. Los chinos antiguos sostienen que los dedos de la mano representan a los miembros de tu familia, así que los pulgares representan a los padres, los índices a los hermanos, el dedo medio te representa a ti, los anulares representan a la pareja y los meñiques a tus hijos.

La manera de descifrar el antiguo proverbio chino es muy sencillo, solamente tienes que juntar tus manos palma con palma y doblar los dedos anulares hacia dentro, de manera que queden nudillo con nudillo; ahora intenta separar los pulgares, que representan a tus padres, Se separan, pues tus padres no estarán contigo siempre. Intenta separar tus índices, que representan a tus hermanos, también se abrirán porque ellos están destinados a hacer su propia familia y tendrán su vida propia. Separa ahora tus meñiques, que representan a tus hijos, también se abrirán porque ellos también tendrán su propia vida. Sin embargo al intentar separar los dedos anulares, que representan a la pareja, no se puede, pues están destinados a estar juntos siempre.

La historia de los romanos es un poco más sencilla y un poco menos cursi, ellos creían que la vena del cuarto dedo o “dedo del anillo” de la mano izquierda llevaba directamente al corazón. Ellos llamaban a esta vena la “vena amoris” o “vena del amor”. 

Además en las ceremonias cristianas históricas se incluían el intercambio de anillos en el que el novio recitaba, comenzando en el pulgar, “En el nombre del padre”, luego el índice “del hijo”, en el dedo medio “y del espíritu santo” y finalizaba en el anular, donde colocaba el anillo y concluía con un “Amen”. 

Aunque tradicionalmente se coloca en el dedo anular de la mano izquierda, hay culturas que prefieren ponerlo en la mano derecha.

ocs